Migrar de hosting sin perder correos ni posiciones en Google
Para cambiar de hosting sin perder correos ni posiciones en Google, el orden pesa más que la velocidad: primero el DNS, después los archivos. El error clásico es mover los archivos primero y pensar en el DNS al final — y ahí los correos dejan de llegar por 48 horas sin que nadie sepa por qué.
¿Por qué una migración mal hecha cuesta correos y visitas?
Cuando cambias de servidor, tu sitio y tus correos dependen de dos cosas distintas: los buzones y los registros DNS. Si cambias el DNS antes de tener todo replicado, los mensajes se pierden en el camino. Si lo cambias después, la propagación se estira días y Google puede registrar caídas. La solución es una sola: orden.
¿Cómo migrar de hosting sin perder correos?
- Hago un snapshot completo de archivos, base de datos y buzones en el servidor de origen.
- Bajo el TTL del DNS 24 horas antes, para que la propagación tarde minutos y no días.
- Replico en el servidor nuevo y verifico bit a bit contra el origen: mismos archivos, misma base, mismos correos.
- Pruebo en paralelo mediante hosts locales, antes de tocar nada público.
- Cambio el DNS en una ventana de bajo tráfico y monitoreo la propagación.
- Vigilo los correos 72 horas: reenvíos, SPF, DKIM y DMARC alineados con el nuevo servidor.
Hecho así, tus visitas no notan nada — y Google tampoco. Que es exactamente el objetivo: cambiar de casa sin que nadie lo note.